En el sector de la seguridad privada, la práctica de imponer retenes obligatorios de disponibilidad de 24 horas a los vigilantes durante sus días de descanso se ha convertido, lamentablemente, en una constante en este 2026. Esta situación, además de ser una clara vulneración de los derechos laborales, genera un grave deterioro de la calidad de vida y la conciliación personal y familiar de los profesionales que velan por nuestra seguridad, especialmente cuando no se abona el correspondiente plus de disponibilidad.
⚠️ Información Relevante
La obligación de estar localizable en días de descanso sin la debida compensación económica y sin regulación clara en convenio es una práctica que puede ser considerada ilegal. Las amenazas de sanción por no atender estas llamadas extralaborales son inaceptables y atentan contra el derecho al descanso.
Los «Retenes Obligatorios»: La Ilegalidad y el Daño a la Conciliación
El derecho al descanso es un pilar fundamental de cualquier relación laboral digna. El Convenio Colectivo de Seguridad Privada, así como la legislación laboral vigente, establece claramente los periodos de descanso mínimo entre jornadas y semanales. Forzar a un trabajador a estar disponible las 24 horas en un día libre, bajo la amenaza de una sanción si no atiende el teléfono, es una invasión directa de ese derecho. No solo es una imposición arbitraria, sino que también implica una extensión encubierta de la jornada laboral sin la remuneración adecuada, ya que en la mayoría de estos casos no se abona el denominado «plus de disponibilidad» o «plus de localización», un concepto que sí está regulado para otras profesiones donde esta necesidad es inherente.
Esta práctica genera una enorme inseguridad y ansiedad en los vigilantes. Un día de descanso deja de serlo si el profesional vive con el temor constante de una llamada de la empresa que le exija presentarse en su puesto. Esto imposibilita la planificación de actividades personales, familiares o de ocio, destrozando la tan necesaria conciliación laboral y personal. El estrés derivado de esta situación afecta directamente a la salud mental y física del trabajador, mermando su capacidad de recuperación y, en última instancia, su rendimiento y bienestar. Las empresas que recurren a estas tácticas demuestran una falta de respeto preocupante por el capital humano y una gestión deficiente de los recursos, optando por el abuso en lugar de una planificación adecuada.
Desde RatingVigilancia.es, denunciamos firmemente esta práctica abusiva. Instamos a las empresas del sector a respetar los derechos de sus trabajadores y a cumplir con la legislación vigente. A los vigilantes, les recordamos que tienen derechos y que no deben tolerar este tipo de imposiciones ilegales. Es fundamental documentar estas situaciones y, si es necesario, recurrir a las vías legales, incluyendo la Inspección de Trabajo, para hacer valer su derecho al descanso y a una remuneración justa por cualquier disponibilidad exigida. La seguridad privada debe ser un sector digno, y eso empieza por el respeto a quienes lo hacen posible.
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